
El sismólogo César Jiménez Tintaya advirtió que la región central del Perú tiene energía sísmica acumulada desde 1746, cuando ocurrió el último megaterremoto.
El sismólogo César Jiménez Tintaya, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMS), advirtió que la región central del Perú tiene energía sísmica acumulada desde 1746, cuando ocurrió el último megaterremoto.
En el siglo XX y XXI, se liberó parcialmente esa energía, con la ocurrencia del terremoto de 1940, en Huacho; 1966, en Barranca; 1974, en Chilca-Lima; y 2007, en Pisco-Ica”
“Estos terremotos tuvieron una magnitud de 8 a 8.1 y solamente en suma han liberado alrededor del 20 % de la energía sísmica acumulada desde 1746
Advierten que los componentes horizontales son más peligrosas aún que la componente vertical. ¿Por qué? Porque eso va a mover el edificio, la edificación norte a sur, componente este-oeste, y eso va a hacer colapsar”
(Por Fernando Chuquillanqui – RPP.PE)
A propósito del terremoto que azotó Colombia y ad portas de conmemorarse los 19 años del sismo que devastó Pisco -15 de agosto de 2007-, cabe preguntarse si un evento de similar magnitud puede ocurrir en Lima.
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Al respecto, en Ampliación de Noticias, el sismólogo César Jiménez Tintaya, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMS), advirtió que la región central del Perú tiene energía sísmica acumulada desde 1746, cuando ocurrió el último megaterremoto.
En ese sentido, el experto apuntó que los últimos terremotos que han golpeado la región central del Perú apenas han liberado un 20 % de energía acumulada; por lo que se espera la ocurrencia de un fuerte sismo de una magnitud superior a 8.0.
“El último megaterremoto que hubo fue en 1746 y, desde esa fecha a la actualidad, se han ido acumulando los esfuerzos tectónicos, la energía sísmica se ha ido acumulando.
En el siglo XX y XXI, se liberó parcialmente esa energía, con la ocurrencia del terremoto de 1940, en Huacho; 1966, en Barranca; 1974, en Chilca-Lima; y 2007, en Pisco-Ica”, refirió.
“Estos terremotos tuvieron una magnitud de 8 a 8.1 y solamente en suma han liberado alrededor del 20 % de la energía sísmica acumulada desde 1746.
Eso significa que podría ocurrir un terremoto de magnitud 8.5 a 8.8 en la región central del Perú”, añadió.
Jiménez Tintaya señaló que el epicentro de este terremoto podría ubicarse en el mar, a una profundidad superficial; que estaría seguido de un tsunami.
“En el caso de Lima, cuando ocurre el gran terremoto, es un foco superficial.
Por lo tanto, vamos a tener las tres componentes: componente vertical, componente norte-sur, este-oeste.
Y esas componentes horizontales son más peligrosas aún que la componente vertical.
¿Por qué?
Porque eso va a mover el edificio, la edificación norte a sur, componente este-oeste, y eso va a hacer colapsar”, manifestó.
Respecto al gran terremoto en Lima de 28 de octubre de 1746, que tuvo una magnitud estimada entre 8.6 y 9.0; el sismólogo de la UNMSM recordó que este fue seguido de un tsunami que arrasó el Callao.
“En el Callao, por ejemplo, de 5 000 habitantes solamente sobrevivieron 200 personas, el 4 %. Traslademos eso a la actualidad, aunque, en ese tiempo, no tenían sistema de alarma, no tenían sismógrafos, mareógrafos, GPS. Ahora tenemos todo eso y podemos confiar en el sistema de alerta de tsunamis”, refirió.
Al comentar los devastadores efectos que tuvo el terremoto en Colombia, el experto señaló que podrían haberse sumado varios factores, como la calidad de las construcciones, la antigüedad de estas; así como “la baja calidad de los suelos, debido a las lluvias recurrentes”.