Arqueóloga Elzbieta Jodtowska presentará este 30 de abril en Huaraz un estudio que recoge relatos de pueblos donde distintas imágenes religiosas están conectadas.
Una investigación sobre la religiosidad andina vuelve a poner en el centro una de las devociones más importantes de la región. La arqueóloga polaca Elzbieta Jodtowska presentará este 30 de abril en Huaraz su libro “El Señor de la Soledad y sus hermanos”, resultado de varios años de trabajo de campo en distintas localidades de Áncash, donde recopiló testimonios directos de fieles y pobladores.
El estudio no solo aborda la fe desde una mirada académica, sino que recoge historias vivas que se transmiten entre generaciones. En estos relatos, los devotos coinciden en una idea central: diversas imágenes religiosas no están aisladas, sino que forman parte de una misma tradición compartida entre pueblos, construida a través del tiempo.
RELATOS QUE SE MANTIENEN
Durante su investigación, la autora identificó versiones que se repiten en distintas comunidades, donde se habla de una relación simbólica entre el Señor de la Soledad y otras imágenes consideradas como “hermanos”. Estas historias, aunque no están escritas en documentos formales, siguen vigentes en la memoria colectiva de los pueblos.
Entre las principales advocaciones que forman parte de esta tradición figuran el Señor de Recuay, el Señor de Pumallucay, el Señor de Mayo de Pariacoto y el Señor de Santa, todos con gran arraigo en sus respectivas localidades y reconocidos por los fieles como milagrosos.
FE QUE CAMBIA SEGÚN EL LUGAR
Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que cada pueblo tiene su propia versión de la historia. Mientras en Huaraz el Señor de la Soledad es considerado la figura principal dentro de esta red de creencias, en otras localidades ocurre lo mismo con sus respectivas imágenes.
Esta diversidad demuestra cómo la fe andina no es uniforme, sino que se adapta a cada contexto local, manteniendo una conexión espiritual entre comunidades sin perder sus particularidades.
IDENTIDAD QUE PERDURA
El trabajo también resalta que estas creencias se transmiten principalmente de manera oral, a través de festividades patronales, peregrinaciones y relatos familiares, lo que ha permitido que se mantengan vigentes a lo largo del tiempo.
DATO:
Más allá del aspecto religioso, esta tradición representa un elemento clave de identidad cultural, ya que une a distintos pueblos a través de una misma forma de entender lo sagrado y lo comunitario.
La presentación del libro se realizará este 30 de abril en Huaraz y reunirá a público interesado en la historia, la cultura y la religiosidad andina. La investigación pone en valor cómo las tradiciones orales siguen siendo fundamentales en Áncash, donde la fe no solo se vive en las festividades, sino también en la forma en que los pueblos construyen su identidad y mantienen vínculos históricos entre sí. (Gionela García)